-Cierra los ojos.

-¿Así?

-Exacto, muy bien. ¿Qué sientes?

-Noto... Siento una brisa.

-¿Una brisa? ¿La oyes?

-Sí. Creo que la oigo...

-¿Qué te dice?

-No lo sé... Hay canciones en el aire.





viernes, 28 de enero de 2011

-aclaración-

Bien, hola, antes de nada.
Si, soy yo... JAJAJA. Entiendo que estéis sorprendidos, después de tanto tiempo... De nuevo vuelvo a publicar en "mi otro blog". Si, el blog de las inseguridades... Podría decirse. Donde de verdad expreso lo que siento.
Y de nuevo decir adiós, porque me voy una semana. Una semana dónde me sentiré liberada, rodeada tan sólo de amigas, de gente en la que confío, y de mi inseparable teléfono móvil que me recordará cada día cómo suena su voz. Sí, del chico del que tanto os he hablado.
Y es que me encanta como suena su voz nostálgica, y su buzón de voz. Os reiríais si lo escucharais.
Bueno, y vuelvo a ser feliz, después de momentos depresivos, y de contar con la ayuda de mi psicólogo personal (más comunmente llamado mi mejor amigo), que por cierto, es también amigo de la razón de mi vida, o sea, mi novio.
Y próximamente volveré a las andadas, a escribir como si narrara la más excitante de las vidas... Porque ahora, sólo pretendía dejar una aclaración como es esta.
Venga, una entradita más antes de que lleguen mis primos, y quizá otro par mañana.
Y el domingo, a la libertad de las montañas y la nieve.

Ç

Sentirse vacía... Como yo me sentía.
Rara, diferente.
Ahora, liberada.
Y sentir que todo puede cambiar en un minúsculo instante, tan pequeño que a veces puede pasar inadvertido...
Y creer que puedes cambiar el rumbo de las cosas cuando en realidad, lo único que no puedes hacer en el mundo, es eso.

martes, 7 de diciembre de 2010

Luces de colores, nieve de algodón.

Navidades.
Para algunos, una fiesta religiosa, donde celebran el nacimiento de Jesucristo.
Para otros, un motivo para reunirse con la familia.
También una excusa para montar el belén y pasarlo bien adornando el árbol de navidad...
Para emborracharse y tomarse 12 chupitos con las 12 campanadas.
Luces de colores, nieve que parece algodón, regalos.
Y, en resumen, una época que no deja indiferente a nadie.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Gracias.

Amiga, nunca te había hecho ninguna entrada de ningún tipo, porque se que estas tonterías no te gustan. Y después de hablar continuamente de cierta persona (lo siento, a ti también te estoy poniendo la cabeza como un bombo), aquí va:

Ya son 10 años contigo, años inolvidables. Juntas hemos atravesado muchas etapas. Como cuando jugábamos con las cocinitas, sin preocupaciones. Como cuando te contaba mis secretos, esperando que me acosejaras -tú siempre lo hacías-. En realidad, siento que no tendré vidas suficientes para agradecerte todo lo que has hecho por mí. Siempre he podido contar contigo, ¿sabes? Y aunque a veces no lo parezca, te quiero.
Muchas gracias por darme esos abrazos siempre que lo he necesitado, por cogerme de la mano y decirme: Ese chico no te merece, todo va a salir bien...
Muchas cosas de las que he hecho han sido gracias a ti. A tu lado me he reido tanto que la tripa me mataba de dolor, he llorado de la risa. Pero también he llorado. Mucho, y por tonterías. Ya tu sabes que cuando me pongo sensible...
Juntas nos hemos pasado hablando horas y horas, días... Si agrupáramos el tiempo que hemos pasado juntas, nos quedarían varios años seguidos.
Vale, hemos tenido algunas peleas, pero luego nos hemos reconciliado con un abrazo y una sonrisa.
Pues nada, sólo decirte que este tiempo que he estado contigo ha sido fantástico y que ya se puede decir que eres mi mejor amiga. Estos 10 años han sido increíbles, y espero que esto dure para siempre.
Gracias de corazón, gracias por todo.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

te-quiero

-Hoy, él (perdonar que hable tanto de él, pero es que es inevitable...), me ha abrazado por la espalda, y yo como de costumbre he enterrado mi cabeza en su pecho -me encanta hacer eso, porque siento sus manos sobre mi cintura, su respiración en mi pelo, y además huele tan bien...-. Ninguno de los dos ha dicho nada.
No hacía falta.
Él ha colocado su cabeza en mi cuello -encajan perfectamente-, y durante un segundo se ha parado el tiempo, el segundo que él ha tardado en decirme te quiero.
-No hace falta responder que me ha alegrado la semana, ¿no?

Geeeeeeeeeeeeenial

Al fin, soy libre.
Me liberé de los exámenes (no de las malas notas), de tener que pasarme horas y horas hincando los codos. ¿Pero vosotros sabéis lo molesto, irritante e incómodo que es eso? El pasarte tanto tiempo con el libro en las narices, aparentando leer (leyendo algún párrafo de vez en cuando, repitiéndolo en tu carbeza y memorizándolo), y después quedarte en blanco y olvidar todo.
-Terrible, lo sé.
Pero al fín, AL FÍN, terminó. Y ya se que es una estupidez, pero me siento feliz y por ese simple hecho me apetecía escribirlo. (¿Algún problema?)
Dios, es que se siente tan bien pensar que no voy a tener que volverme a sentarme en mi habitación, aislada del mundo, privada de pequeños placeres como ver la televisión despatarrada en el sofá con una bolsa de pipas al lado, o con una novela apoyada en las piernas...
Geeeeeeeeeeeeeeeeenial.

lunes, 29 de noviembre de 2010

...

Lo sentimos...

... pero es posible que tu red o tu equipo estén enviando consultas automatizadas. Para proteger a nuestros usuarios, no podemos procesar tu solicitud en este momento.

-Sí, soy yo.

Me acaban de hacer esta pregunta, diciéndome a continuación que pusiera una serie de claves para acceder a mi blog, aceptándo luego que ers una persona. SI. Soy una pesona, ¿vale? Soy yo.

Ni siquiera se como explicar como soy, realmente. ¿Simpatica? ¿Extrovertida?

...Dios.