-Cierra los ojos.

-¿Así?

-Exacto, muy bien. ¿Qué sientes?

-Noto... Siento una brisa.

-¿Una brisa? ¿La oyes?

-Sí. Creo que la oigo...

-¿Qué te dice?

-No lo sé... Hay canciones en el aire.





martes, 7 de diciembre de 2010

Luces de colores, nieve de algodón.

Navidades.
Para algunos, una fiesta religiosa, donde celebran el nacimiento de Jesucristo.
Para otros, un motivo para reunirse con la familia.
También una excusa para montar el belén y pasarlo bien adornando el árbol de navidad...
Para emborracharse y tomarse 12 chupitos con las 12 campanadas.
Luces de colores, nieve que parece algodón, regalos.
Y, en resumen, una época que no deja indiferente a nadie.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Gracias.

Amiga, nunca te había hecho ninguna entrada de ningún tipo, porque se que estas tonterías no te gustan. Y después de hablar continuamente de cierta persona (lo siento, a ti también te estoy poniendo la cabeza como un bombo), aquí va:

Ya son 10 años contigo, años inolvidables. Juntas hemos atravesado muchas etapas. Como cuando jugábamos con las cocinitas, sin preocupaciones. Como cuando te contaba mis secretos, esperando que me acosejaras -tú siempre lo hacías-. En realidad, siento que no tendré vidas suficientes para agradecerte todo lo que has hecho por mí. Siempre he podido contar contigo, ¿sabes? Y aunque a veces no lo parezca, te quiero.
Muchas gracias por darme esos abrazos siempre que lo he necesitado, por cogerme de la mano y decirme: Ese chico no te merece, todo va a salir bien...
Muchas cosas de las que he hecho han sido gracias a ti. A tu lado me he reido tanto que la tripa me mataba de dolor, he llorado de la risa. Pero también he llorado. Mucho, y por tonterías. Ya tu sabes que cuando me pongo sensible...
Juntas nos hemos pasado hablando horas y horas, días... Si agrupáramos el tiempo que hemos pasado juntas, nos quedarían varios años seguidos.
Vale, hemos tenido algunas peleas, pero luego nos hemos reconciliado con un abrazo y una sonrisa.
Pues nada, sólo decirte que este tiempo que he estado contigo ha sido fantástico y que ya se puede decir que eres mi mejor amiga. Estos 10 años han sido increíbles, y espero que esto dure para siempre.
Gracias de corazón, gracias por todo.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

te-quiero

-Hoy, él (perdonar que hable tanto de él, pero es que es inevitable...), me ha abrazado por la espalda, y yo como de costumbre he enterrado mi cabeza en su pecho -me encanta hacer eso, porque siento sus manos sobre mi cintura, su respiración en mi pelo, y además huele tan bien...-. Ninguno de los dos ha dicho nada.
No hacía falta.
Él ha colocado su cabeza en mi cuello -encajan perfectamente-, y durante un segundo se ha parado el tiempo, el segundo que él ha tardado en decirme te quiero.
-No hace falta responder que me ha alegrado la semana, ¿no?

Geeeeeeeeeeeeenial

Al fin, soy libre.
Me liberé de los exámenes (no de las malas notas), de tener que pasarme horas y horas hincando los codos. ¿Pero vosotros sabéis lo molesto, irritante e incómodo que es eso? El pasarte tanto tiempo con el libro en las narices, aparentando leer (leyendo algún párrafo de vez en cuando, repitiéndolo en tu carbeza y memorizándolo), y después quedarte en blanco y olvidar todo.
-Terrible, lo sé.
Pero al fín, AL FÍN, terminó. Y ya se que es una estupidez, pero me siento feliz y por ese simple hecho me apetecía escribirlo. (¿Algún problema?)
Dios, es que se siente tan bien pensar que no voy a tener que volverme a sentarme en mi habitación, aislada del mundo, privada de pequeños placeres como ver la televisión despatarrada en el sofá con una bolsa de pipas al lado, o con una novela apoyada en las piernas...
Geeeeeeeeeeeeeeeeenial.

lunes, 29 de noviembre de 2010

...

Lo sentimos...

... pero es posible que tu red o tu equipo estén enviando consultas automatizadas. Para proteger a nuestros usuarios, no podemos procesar tu solicitud en este momento.

-Sí, soy yo.

Me acaban de hacer esta pregunta, diciéndome a continuación que pusiera una serie de claves para acceder a mi blog, aceptándo luego que ers una persona. SI. Soy una pesona, ¿vale? Soy yo.

Ni siquiera se como explicar como soy, realmente. ¿Simpatica? ¿Extrovertida?

...Dios.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Horas perfectas.

16:43
La hora perfecta para estar en el ordenador, para sentarte delante de la pantalla y dejar vagar tus pensamientos mientras cotilleas facebooks ajenos.
Para escribir un poquito y escuchar una balada que te haga llorar. Para esperar su llamada. (Aunque para eso cualquier hora es perfecta).
...

-Yo creo que hay horas perfectas para todo, ¿y tú?
+Mm... yo no lo creo. Cada uno hace lo que le da la gana cuando le da la gana...
-¿Ah si? ¿Y cuando vas a trabajar? No me digas que preferirías trabajar de las cinco de la tarde a las diez...
+No, claro que no.
-Pues entonces.
+¿Tú comes todos los días a las dos y media?
-No, claro que no.
+Pues entonces.

...

Direcciones.

¡Eh! ¡Estoy aquí! ¡No he desaparecido, sabéis!
Nuevos pensamientos. Todos aquí metidos. No sabéis el esfuerzo que me cuesta no sacarlos todos de golpe, no escribir la parrafada aquí entera. No vomitarlos todos hasta quedarme tranquila.

He pasado una época de dudas -de muchas, muchas dudas-. Como cuando no estás segura de lo que hay que hacer, si elegir el camino de la izquierda o el de la derecha.
El de la izquierda, como puedes ver, se trata de un camino iluminado; de hecho, lo ves tan fácil llegar a él que no sabes ni por qué te planteas irte por el de la derecha.
Pero es que allí está el problema.
El de la derecha tiene un camino de ida más enrevesado, un poco más oscuro. Y, al contrario que en el de la izquierda, en este ya sabes lo que te va a deparar al otro lado. No tienes dudas, puedes irte allí, que es una buena opción, ¿sabes?
Y sin embargo, está esa adrenalina, esa emoción de pensar: Oye, ¿y qué va a pasar si me voy por el otro lado? -Y es por eso que no te decides-.

Es terrible; yo lo he vivido. Es pasarse horas y horas tumbada en la cama (así, bocarriba, con las manos entrelazadas sobre el estómago y los ojos muy abiertos), pensando qué sendero elegir, cuál escoger.
Y, es que, además, sabes que eligas el que eligas no te vas a quedar contenta. Vas a seguir pensando: Oye, ¿y si no lo he hecho correctamente? ¿Qué habría pasado si me llego a ir por el otro lado?
Te quedas parada, sin saber qué hacer. En medio de los dos caminos (derecha, izquierda, derecha, izquierda, derecha, izquierda...). ¿Sabes de qué te hablo? De esa sensación de incertidumbre... de esa sensación que se te queda, esperando que te llegue la inspiración divina, o alguna señal que te ayuda a elegir y a decirte a ti misma: Estoy segura de que este es el camino correcto.

martes, 2 de noviembre de 2010

Por pedir... y por soñar :)

Por pedir... y por soñar :)
¡Es gratis, puedes hacerlo, no te cortes!

Gracias :)

Hoy.
Creo que uno de los días más felices de mi vida, gracias a tí. Bueno, sólo a ti no, a mucha gente... Pero bah, paso de nombrar una lista tan larga, y me resumo en lo más importante.
En serio, gracias. Te quiero.

domingo, 31 de octubre de 2010

(¿?)

¿Cuantos años tienes?
-Mm... eso no te lo puedo decir (xd)
¿Por qué? ¿Por qué no?
-Porque... vaya, te sorprenderías.
Ay, calla y dímelo.
-Tengo diez años más que tú.
(...)
-¿Lo ves? Te he dicho que te sorprenderías.
No era eso.
-¿Entonces?
No importa, chica, no importa.
-Siempre igual...
Ya. La que está siempre igual eres tú.
-Ay, déjame en paz.
¡Cuanto te quiero!
-A quién pretendo engañar, yo también te quiero.

Dios, él de nuevo.

Dios, es que me podría pasar horas hablando de él.
De su sonrisa, esa que al parecer sólo me dirige a mi.
De su mirada, tan profunda, tan... enamorante. Diós (cursilerías las justas).
Y mira que puedo aceptar que es... bueno, no muy guapo. Y sin embargo hay algo, algo allí que me llama y me dice: ¡Eh! Mírame, soy para tí, estaba echo para tí.
Y cuando le beso y no puedo parar de hacerlo, cuanto siento su lengua rozar la mía, y abro los ojos y me encuentro con los suyos cerrados. Y cuando me quedo minutos mirándole fijamente, y cuando él me mira a mí, aparto la vista azorada. Es increíble.
Cuando siento su gran mano rodeando la mía, enredándose en mi pelo, y escucho a mi propio corazón palpitando a gran velocidad.
¡Uf! ¿Y cuando me mira por encima del hombro y me llama enana? Entonces sólo puedo reírme y enamorarme más de él. Lo mejor es cuando empieza a reirse por algo que yo he dicho y se intenta convencer a si mismo: 'Soy el mejor'. ¡Creidooooooooo!, le suelto yo. 'Quejica', me dice él. Y de nuevo estamos en esas pequeñas peleas que siempre acaban igual, con un: mejor vamos a dejarlo... Y bueno, otras cosas.
Cuando sí que no puedo resistirlo es cuando me acaricia. Estoy por agarrarlo y matarle a besos allí, donde sea, en ese instante. Pero a veces hay que aguantarse, ¿sabes? Es difícil.

Y hoy, por primera vez, me ha dicho la fórmula mágica.
¿Cuanto rato hemos estado hablando por teléfono? Ni idea, sólo se que el tiempo con él se me pasa volando.
-Bueno, voy a colgar ya que estos están impacientes ya por irse.
-Venga, vale... Ya hablaremos ¿no?
-Claro, te llamo mañana... O cuando sea.
-Hmhm. Adiós...
-Adiós... te quiero.
(Shock. ¿Me acaba de decir te quiero?)
-¡Yo más!
(Llamada desconectada y sonrisa de felicidad)

ÉL.

Él...

-Te quiero.
-¡Yo más!

¿Siempre?

El viernes 8 de octubre llevaba 3 días con él, y me encontraba rara.
Ahora se que estoy enamorada, que siempre lo he estado.
Bueno, quizá siempre no...
Y seguramente para siempre tampoco.

Pero mientras tanto, ¿a quién le importa el tiempo?

Prefiero no volver a verte y recordar.

No creo que jamás llegues a leer esto nunca... Pero te quería decir que el otro día, cuando te vi por primera vez en meses, algo se removió dentro de mi.
Puede que en un primer momento pensara: Guau. Que mi mente se quedara en blanco, que no pudiera reaccionar ni saludarte. Lo siento, fui tonta.
Me quedé parada y mi amiga se acercó a darte dos besos. Debo admitir que entré en shock, que no te esperaba. Yo ya tenía mi vida perfecta y tenías que venir tú y desbaratármela.

Y sólo faltaban los comentarios acusadores de mi amiga, y mis mejillas sonrosadas al negar que no habías causado un revuelo en mi interior, que mis papeles no habían salido volando y que te había visto más guapo que nunca.

¿Pero sabes qué? Ayer estuve con él. Con el verdadero él. Y no pensé ni un segundo en tí, no señor. Gracias a él todo a vuelto a su sitio, todo está en orden de nuevo. Estoy segura de que le quiero, claro.

Pero, por si acaso... prefiero no volver a verte y recordar.

Patético.

Soy capaz de hablar 31.07 minutos con él por teléfono, de besarme con él hasta lo indecente, de contarle todas mis dudas, de contarle todo y no soy capaz de mirarle fijamente a los ojos más de 10 segundos seguidos.
Dios, es PENOSO.

Halloween.

Halloween.
31 de octubre.

-Bien, se supone que a estas horas deberías estar de botellón, tal vez con un cigarro en la mano y los dedos entrelazados con los de otra persona.
Bueno... ¿recordáis que hace poco no me sentia completa... feliz? En estos momentos tampoco. Y no me apetece salir por ahí, teniendo que soportar malas caras. Estoy muy bien en casita, qué quieres que te diga.

Ese vacío que semanas atrás sentía ha desaparecido, y creo que se puede decir que estoy enamorada. Ajá, siento esas mariposas en el estómago cada vez que le veo, ese cosquilleo en las puntas de los dedos cuando le beso, y siento latir mi corazón tan rápido que me asusta.

Hoy no espero que vengan unos niños a pedir chuches a mi puerta, ni que unos adolescentes tiren huevos a mi ventana. Me voy a limitar a esperar, y a alegrarme por ese 'Te quiero' que me ha dicho antes de colgar.
Mañana... puede que sea un día mejor. Mañana ya no será Halloween.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Cappuccino.

Creo... creo que al fin he encontrado la felicidad.
En mi habitación no hay ni un sólo póster, ni una sóla foto que me recuerde a él...
Mis ojos ya no se anegan en lágrimas cada vez que suena su nombre, o cada vez que escucho nuestra cancion.
¿Sabes lo que se siente cuando tienes hambre? ¿Ese vacío tan molesto y ese rugido? Sabes, luego cuando comes te quedas satisfecha y dices: Uf. Esto está bien.
Sí, creo que es el mismo sentimiento, pero sin llenar del todo. Me falta ese último café al final de la tarde, ese que hasta que no te lo tomas no estás bien del todo...
Ah, ya veo qué me falta para estar completa... Creo que me falta ese cappuccino...

sábado, 9 de octubre de 2010

François.

Ce sont les chansons à l'air ce qui parfois me propulse à continuer à vivre. Écouter dans une certaine partie du monde que quelqu'un continue en étant heureux. J'aime écouter la chanson des oiseaux et sentir l'air dans ma face, et écouter de temps à autre une mélodie dissimulée entre la brise… Chansons à l'air, sourires au ciel…

¿Sabías que...

el 82% de las veces que me encuentro con la mirada perdida estoy pensando en ti?
sólo te he visto sonreír tres veces en mi vida, y esos han sido los momentos más felices?
si me encuentras llorando en las esquinas es por tu culpa?
cada vez que te veo mi corazón parece quererse salir de mi pecho?
... que te quiero?

viernes, 8 de octubre de 2010

Bah.

Canciones al aire.
Tardes...

Hoy he recibido una llamada.
He escuchado su voz. Me he quedado flipando. Un poco.
Me ha dicho que si quedaba. No he sabido qué responderle y me he inventado una excusa. Excusas de esas tontas.

Bah.

Amigo.

Motivaciones. Canciones. Risas. Problemas. Secretos. Gritos. Peleas. Más motivaciones...
Los momentos que he pasado junto a tí son inolvidables. Siempre estás igual, eres un niño lesbiana, motivado, pervertido, nazi. Etcétera.
Creo que a cada minuto que pasa no puedes dejar de recordarme que eres feliz... Sí. No hace falta que me lo restriegues por la cara. Yo no lo soy tanto y mira, sobrevivo.

-No tengo ni idea de qué hacer el domingo... Qué vergüenza.
-¿Salimos todos juntos?
-No, mejor no.

Ninguna respuesta, todos consejos inútiles. Me haces reír tanto que no me importa. Te odio. No, venga, en serio. Te quiero mucho amigo, gracias.

16:07

16:07

Aburrimiento. Pasa el tiempo. Un click más. Venga, sólo uno más y luego me voy... ¡Sí, mamá, ahora salgo! Hay que retirarse el pelo de la cara y podrás darle al botón de inicio a ver si hay más novedades. Sí, tú me entiendes. 50 personas conectadas y ninguna de importacia. 10 te saludan, 40 te ignoran. Tú tambien ignoras a todos los demás. Venga, sólo compruebo una vez más si hay algo nuevo... ¡Oh! No, no lo hay. ¡Ahora salgo!

-Si es que es siempre lo mismo...

Llorar es bueno. A veces.

Un día me dijeron que era bueno llorar. A veces necesitas hacerlo aunque no quieras...
Y a veces lloras sin ningún motivo...
Qué triste, ¿verdad?
¿No te entran ganas de llorar?
Si todavía no es así, mira a tu alrededor. Fíjate un sólo día en las noticias.
Después me cuentas.

Tiempo...

No han pasado ni 5 minutos y ya necesito descargarme otra vez.
Dios, esto es inaguantable.

Odio ese mundo, pero quiero conservarlo.

Me he dado cuenta de que no soy feliz.
Tengo novio, saco buenas notas y amigas hay donde no las busques.
El problema es lo primero. Creo... creo que no le quiero.
Ni siquiera hemos cumplido una semana y ya estoy pensando en dejarle... Lo peor es que no sé porque.
Es más, si le dejo, se que lo pasaría fatal.
No se qué me pasa... ¿Estoy enferma? ¿Soy una mala persona?
Le quiero, eso está claro. Quizá hayamos ido demasiado rápido. Muy deprisa... No me gusta que me miren siempre que estoy con él, ni que se pongan a aplaudir cada vez que le beso...
Es... es terrible.
Odio ese mundo, pero quiero conservarlo. ¿Por qué?
Lo siento corazón, pero para eso sí que no tengo respuesta...

A mi no me mola tanto.

Vale, ya está, lo he dicho.
A mi no me mola.
¿Y sabes por qué te miento? Porque se que si no fingiera que me mola, ya no serías mi amiga. Siento decírtelo, ya sabes cuando te he querido, pero necesito informarte de que eres una FALSA.
Métetelo en la cabeza. Ya no quiero ser tu amiga ni que tu finjas ser la mía.
No quiero seguir criticando a la chica esa sólo porque no es tan guapa como tú.
Hemos pasado buenos momentos, sí. Pero creo que es hora de terminar, ¿no? Venga, dejémonos ir la una a la otra, que buena falta nos hace...
Lo siento muchísimo cariño... Pero a mi no me mola tanto.

¿Recuerdas ese día?


-¿Recuerdas ese día...?
-Bueno, el caso es que yo he vivido muchos días...
-Ya, pero seguro que te acuerdas de ese.
-Bueno, recuerdo que ese fue el día que más sonreí.
-Sí, yo también me acuerdo.
-¿No te apetece volver a vivirlo?
-Si, pero ya no sería lo mismo...
-¿Por qué?
-Porque cuando dijeramos: ¿Te acuerdas de ese día...?, preguntaríamos: ¿De cual de los dos?
-Si, tienes razón. Mejor lo dejamos como está.