Creo... creo que al fin he encontrado la felicidad.
En mi habitación no hay ni un sólo póster, ni una sóla foto que me recuerde a él...
Mis ojos ya no se anegan en lágrimas cada vez que suena su nombre, o cada vez que escucho nuestra cancion.
¿Sabes lo que se siente cuando tienes hambre? ¿Ese vacío tan molesto y ese rugido? Sabes, luego cuando comes te quedas satisfecha y dices: Uf. Esto está bien.
Sí, creo que es el mismo sentimiento, pero sin llenar del todo. Me falta ese último café al final de la tarde, ese que hasta que no te lo tomas no estás bien del todo...
Ah, ya veo qué me falta para estar completa... Creo que me falta ese cappuccino...
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